
En el artículo inicial les conté porque estaba aquí. Me gustaría contarles sobre mí y especialmente mi circunstancia de vida actual. Entonces pensé que todo estaría dicho si publicase aquí una Carta que hice a los enfermos de Cáncer. Por eso me acompaña la inolvidable Soraya.
Me siento tan interpretado por ese escrito porque además de dejar en claro que es lo que vivo expresa de la mejor manera que puedo, mi espíritu frente a esa situación. Y también porque ha tocado a mucha gente cosa que me llena del alma.
Se que estoy repitiendo algo del otro blog que tengo (perdón a quien ya la haya leído), pero es que mis conversaciones y reflexiones que me gustaría compartir con ustedes en adelante no son sólo de recuerdos de la deliciosa vivencia mía en Colombia sino también de futuro, de la Colombia de hoy, de miradas que espero vayamos compartiendo entre todos, no sólo yo,
Entonces aquí va esa carta para que la hagan llegar a personas que viven esta enfermedad y a sus familiares…pero también para ustedes porque allí se habla de muchas cosas que nos son comunes. Agradecido si la transmiten por donde sea necesario. Asimismo se agradecen "traducciones" al colombiano porque esta escrita en chileno.
CARTA A MIS HERMANOS ENFERMOS DE CANCER
Muy queridas amigas y amigos:
Tenemos en común los sentimientos que nos habitan teniendo esta enfermedad. Todos tenemos diferentes realidades, es cierto. Pero el sentimiento es el mismo: impacto, miedo, desánimo, ganas de salir adelante etc. No soy nadie para pontificar sobre este delicado tema de salud. Y soy más bien ignorante de los detalles médicos que influyen en la situación de cada uno.
Lo que sí es claro que las comparaciones entre nosotros no sirven de mucho. Cada uno de nosotros se siente afectado fuertemente y es lo único que nos importa a cada uno, sea cual sea la situación.
Con cariño y humildad, desde el corazón quisiera compartirles algunas cosas que son producto de mi vivencia. Lo hago porque quisiera despertar la potente fuerza que reside en nosotros para hacer de esta una experiencia de vida que nos haga crecer como seres humanos en lo que nos resta de vida.
Lo primero es ponerle la cara al tema de la muerte. Siempre que se habla y se vive el cáncer inevitablemente cada uno de nosotros y los que nos rodean pensó y piensa en el tema de la muerte. Quisiera invitarlos a cambiar la palabra muerte por la palabra emigrar. Todos, enfermos o no pasaremos por la experiencia de emigrar de esta vida. Es la única certeza que existe en todo ser humano. Más tarde o más temprano.
De alguna misteriosa forma, algo cambia en mí pensándome como un futuro emigrante. Algo se sana en mí. Entonces el punto es qué haremos hasta que llegue ese momento, cuál es el tipo de vida que tendremos. De eso quisiera compartirles.
Nuestros médicos tratantes hacen muchos esfuerzos, que apreciamos, por atacar este mal. Distintos tipos de cáncer son estudiados por la ciencia en todo el mundo. Aún así hasta hora se desconoce su origen.
De todas las explicaciones y teorías que he leído o he recibido de la gente que me rodea hay una en la cual me he detenido y que personalmente me hace sentido:
El cáncer se origina en episodios traumáticos de nuestra vida que guardamos y vivimos en silencio sin expresarlos a otros: dolores, impactos familiares, tensiones muy fuertes de trabajo, stress de diferentes tipos. Y siguen ahí latentes anidados en alguna parte de nuestro cuerpo.
Y abandonamos nuestro cuerpo dejándolo aguantar cosas, postergándonos a nosotros mismos por los demás.
Al menos esa fue mi experiencia. Hoy revisito esos episodios de vida y me asombra ver cuánta cosa he acumulado.
Mi invitación es hacer conciencia de todo esto, a revisitar capítulos de la vida que nos afectaron. Mirarlos, reconocerlos y darnos cuenta de lo que significaron en nuestra vida sin duda será también parte de nuestra sanación.
He llegado a pensar que así como he ido por la vida buscando que me quieran y reconozcan lo que he hecho y me perdonen por lo que hice o no hice, yo creo que mi cuerpo me pide…lo mismo. Tal vez el cáncer sea su forma de reclamo para que le reconozca lo mucho que ha aguantado por mí y me reconcilie con él.
***
Quiero compartirles que para sanarnos pienso que es clave vivir la vida como una entrega a los demás. Dar todo de mi mismo. Y no hablo de cosas materiales.
Hablo de entregar el alma, todo el amor que tenemos guardado. Hablar con quienes no hemos hablado en años. Perdonar y pedir perdón. Reconocer, decir te amo sin tapujos, sonreírle hasta al más pequeño al más insignificante, tanto como a tu padre, a tu hijo o a tu nieto.
¡Aprovecha la ocasión para decir todo lo que tienes que decir!
Personalmente tengo amigos, hermanos amadísimos en otro país. A uno de ellos acabo de enviarle un mail reclamándole porque no se nada de él y le digo que lo necesito de corazón, que me hace falta. Ese tipo de cosas, ¿comprendes? Te invito a vivir la sanadora experiencia de la reconciliación. Te invito a vivir la sanadora experiencia de juntarte con tu familia con tus amigos y decirles todo lo que piensas y sientes, sin vergüenza alguna. Te invito a mirar con ojos de gratitud a tu pareja, tus padres tus hermanos, tus hijos. Que un gracias permanente este presente en tus labios a todos y cada uno.
No es despedirse ni nada de eso, sino que es el gesto de la gratitud como un gracias a la vida de verdad. Cosa que aún sanos no solemos hacer. Los que están sanos parecieran muchas veces andar más preocupados de pedir más y más y no tanto de agradecer lo que se tiene. Viven pegados a las expectativas, es decir buscando lo que no tienen más que a la esperanza s decir buscando hacer crecer lo que se tiene. Bueno, para qué estamos con cosas, nosotros hemos hecho lo mismo y así es como estamos hoy.
***
Apégate a tu espiritualidad. Cada uno tendrá sus propios cuerpos de creencias: cristianos, budistas, musulmanes, los que creen en la Vida, las Fuerzas del Universo, la Divinidad, el Ser Humano, etc. etc. Son las fuerzas que nos movilizan. Te invito a apegarte a ellas. No con miedo sino con confianza y fe. Somos seres trascendentes ya sea porque creemos que la vida es un tránsito o porque la vemos como un espacio donde dejaremos un legado a los demás. Si crees en un Dios, invócalo. Si crees en la Vida hazte consciente de ella e invoca su bendición.
***
Pensamiento positivo, pensamiento positivo, pensamiento positivo.
Cuando tuve mi primera quimio tenía terror, no de morirme sino de sus efectos. Me propuse no tener náuseas. No acepté que nadie me dijera que las iba a tener. Repetía a cada uno (que insistía en decirme que me sucedería, ¡que majadería Dios mío!) que no aceptaría tener nauseas ni vómitos y lo declaré como algo inadmisible.
Las 3 primeras quimios fueron así. En la cuarta me dijeron que serían otros componentes en el protocolo (los que tenemos cáncer sabemos de qué estamos hablando). Bastó ese cambio para que en alguna parte de mi el terror volviera. Rogaba para no tener náuseas. ¿Qué pasó?...las tuve…con vómitos y todo. Había perdido la fe en el pensamiento positivo y me dejé caer.
Te invito a pensar sólo en lo positivo. Tú te vas a sanar. ¡Lo vas a hacer!. Dales la orden a las células de tu tumor de destruirse, ojo, hermano, acepta que existen ¡pero diles que no aceptarás que vivan por siempre ahí!
Suena estúpido pero funciona cuando hay intensa fe cuando destierras el terror, cuando no admites malas ondas a tu alrededor.
No dejes que te miren con cara de victima. ¡No lo eres! ¡Eres un gladiador en combate! Podrás estar flaco, demacrado, ¡pero en tu mente eres un guerrero en plena batalla!
Acepta al que te viene a agarrar a garabatos diciéndote que te sanes. Mi mujer eso hizo un día y eso me despertó. No me dejaré vencer. Para nada. Que no cuenten contigo para dejarte caer.
Estas aquí no para ser víctima para triunfar, no te apartes un ápice de eso. ¡Ciérrale la puerta al que te trae mala onda! ¡Llama al que viene a empujar contigo! ¡No importa quien sea! ¡Aquí lo único que importa es atraer combatientes a tu lucha!
Los pensamientos positivos atraen todo lo positivo. El más mínimo pensamiento negativo, dalo por seguro, atrae lo negativo. El poder de tus pensamientos son órdenes al cuerpo y cuando el mensaje es vivir, el cuerpo cumple la orden: las células malas reciben la orden de autodestruirse y el aparato inmune se fortalece. Cree con fe en ello.
***
Sana con tu testimonio a los demás. Si. Enfermo y todo somos una oportunidad de sanación para otros.
Muchas personas cuando me ven me desean que me mejore. Que me sane. Si lo analizas un poco, esa maravillosa intención que reside en las personas y que nos ayuda siempre es hecha como si fuese algo externo a ellas. Cuando alguien te dice ojalá te sanes, claro habla de ti, pero lo hace como si nada de lo que causó tu enfermedad le tocara a él.
No es así.
Los enfermos de cáncer que no somos víctimas sino testimonio somos una advertencia y una invitación para que los demás no construyan su propia vida en base a las mismas causas que te llevaron a ti a este momento.
Enseña, testimonia, muestra. Si crees de verdad que las cosas fuertes que viviste pudieron llevarte a esto descubrirás que muchos viven lo mismo. Entonces tu proceso de entregarlo todo incluye que ellos revisen sus propias vidas para que no vivan lo mismo. Con uno que se de cuenta bastará.
***
Vamos, hermano. Abandona a la victima que pudiera haber en ti y conviértete en un testimonio de vida. Piensa con fe en tu sanación, acepta lo que tienes pero que eso no signifique que te resignes a ello.
Vamos hermano, entrégate a los demás porque hacerlo te sanará sin duda.
Vamos hermano, ama más que nunca a los demás. Ámate a ti mismo más que nunca, tómate un helado, lee lo que no has leído, mira los árboles las plantas, fíjate en el sonido de los pájaros, sonríele a la vida ahora que sabemos apreciar los detalles que nunca vimos.
No pienses en lo que pudo ser y no fue.
Levántate y anda, dice un párrafo bíblico. Hazlo por ti mismo aun respiras y aún hay aliento para decirle al otro te amo.
Yo te amo hermano, te aprecio y veo en ti sólo energía de vida.
Un abrazo lleno de esperanza y fe. ¡Se puede!
gracias muchas gracias por estas ...
gracias muchas gracias por estas lindas palabras, cuanta verdad de que uno no sabe apreciar las pequeñas simplezas de la vida... mi tio querido tiene cancer de higado y la verdad que esta carta le va a dar fuerza para seguir adelante... ya que a mi me dio una fuerza interior y comprendi muchas cosas sobre como se esta sintiendo él con esta enfermedad...es muy dificil ver a una persona de un dia para el otro deprimada y triste... que se hace en estos casos? como se ayuda espiritualmente a una persona?...yo mientras recien leia esta carta me emocione mucho y se que a mi tio le va hacer muy bien estas palabras... y vuelvo a repetir que le va a dar mucha fuerza para seguir adelante!!!! y nuevamente gracias por crear esta felicidad y aseguro que mi tio al terminar de leerla va a sonreir y va crear mucha paz en él... gracias!!!!!!